Sobre cómo podemos sustituir o añadir otro disco duro a un iMac de 2011 se ha hablado largo y tendido en la red, incluso en este mismo blog dónde no hace mucho hablábamos sobre como añadir un segundo disco duro a este equipo.

Nos vamos a centrar aquí en los pormenores de la operación y en los preparativos previos para aportar nuestra experiencia al mismo tiempo que os lo ponemos fácil.

iMac 2011

¿Por qué sustituir y no añadir?

Por dos razones, las mías, fundamentales. En primer lugar no necesito más capacidad dentro de mi equipo, con los 512Gb que trae de serie voy más que sobrado. En segundo lugar, era la opción más sencilla. Puntualizaré en este punto que desmontar el iMac es tedioso, no es difícil, pero si requiere tiempo y paciencia. Y si no necesitaba aumentar la capacidad sino cambiar el HDD para obtener más velocidad pues me bastan las razones para no desmontar casi el 80% del equipo. Dicho esto, con desmontar aproximadamente un 30% se puede acceder al HDD de serie y sustituirlo por el disco duro SSD sin muchas complicaciones. Añadiría una tercera razón para ello y es que eliminando el HDD original también estoy aligerando de temperatura el interior del ordenador, factor más que importante en el buen funcionamiento de nuestros equipos.

El único inconveniente, el sensor de temperatura del disco duro.

Antes de meternos en faena os voy a contar el tema del sensor de temperatura del disco duro sobre el que me he encontrado infinidad de dudas y no mucha información que me lo aclarase por la web. Estos equipos incluyen, en el mismo disco duro original, un sensor de temperatura que coordinado con la bios, controla la velocidad de los ventiladores en función de cuánto se caliente el disco duro. Al comprar cualquier otro disco duro del mercado, no fabricado expresamente para estos equipos, nos encontramos con que no incluyen el sensor de temperatura y……¡PROBLEMÓN! por que al no detectar dicho sensor, la placa base para curarse en salud, tanto si funciona como si no el sensor, pone los ventiladores a todo lo que dan, lo que se traduce en muchísimo ruido constantemente así como del desgaste extra rápido de los mismos.

Ante esto hay dos soluciones:

La primera opción ni me la he planteado porque, entre otras cosas, le tengo muchísimo aprecio a como cuidan al detalle la construcción de estos equipos y, si Apple decide controlar la temperatura del equipo a través de hardware, cosa que habrán estudiado concienzudamente sus ingenieros, no seré yo quien les quite la razón e intente llevar ese control mediante software que, a saber como hará la gestión. En ese aspecto soy muy purista.

Optar por esta opción, a día de hoy, cuesta unos 50€ más de lo previsto, que es el precio del sensor pero considero que es la mejor opción.

Este lo hemos encontrado en la web de macníficos, que por cierto recomiendo encarecidamente pues hemos tenido un trato exquisito con su servicio técnico en lo referente al pedido del sensor. La referencia corresponde a esta descripción OWC In-line Digital Thermal Sensor Kit HDD iMac 2011.

Sensor de temperatura

Sólo comentar otro detalle. El fabricante puede enviar el sensor en dos formatos, uno como el que se ve arriba, que es el que aparece en la web de macnificos bajo la referencia adecuada y otro como el que aparece bajo estas líneas. Yo recibí el que aparece bajo estas líneas pero es el correcto, el aspecto del mismo no es un problema.

sensor2 iMac

 

Lista de materiales

Esto es como en el colegio, vamos a hacernos una lista de las herramientas que necesitaremos para proceder.

  • El citado sensor de temperatura
  • Dos ventosas grandes
  • Juego de destornilladores Torx, concretamente los números 8 y 10
  • Adaptador de disco 2,5″ a 3,5″

Ventosas y destornilladores

Para las ventosas se puede optar por varias opciones, magníficos.com disponen de un juego de ellas pero, si vamos justos de presupuesto os puedo recomendar que hagáis una visita al “chino” de la esquina pues encontraréis lo necesario. Allí encontré unas ventosas grandes por 0,75€ y un juego de destornilladores Torx por unos 4€.

herramientas

Llamarme cutre, pero ambos han cumplido perfectamente su cometido sin despeinarse.

Adaptador de Disco Duro de 2,5″ a 3,5″

Aquí el problema lo tenemos es que el disco duro SSD es más pequeño que el HDD convencional, el cual está sujeto al interior de nuestro iMac mediante unos adaptadores que no se acoplan en el nuevo SSD. Así que la opción más práctica es comprar un adaptador que además no es caro. Hay varios modelos y se pueden encontrar tanto en macnificos como en eBay a precios más asequibles. Yo pedí este por eBay:

adaptador de disco duro

Pero tuve problemas para instalarlo y terminé haciendo una pequeña chapuza. El tema de este, que sale por unos 3€ es que, aunque ajusta el ancho perfectamente, el largo no. Y los anclajes del disco duro de serie están adaptados al largo total del disco duro que trae de fábrica. Se puede apreciar en esta foto que a la derecha del todo del adaptador, lo que parece un asa, es más finito y carece de agujeros para tornillos. Insisto en que, con un poco de maña, he podido colocar este adaptador sin mucho esfuerzo. Para que os hagáis una idea, en la parte que parece un asa y, donde yo debería de haber tenido un agujero para tornillo, he usado una brida para sujetarlo al anclaje que trae de serie, tal que así:

brida

Si tuviera que volver a pedir otro adaptador quizás pediría uno más adecuado, de este tipo:

adaptador de hdd

Manos a la obra

Con todo esto preparado antes de manipular nuestro iMac ya estamos listos para proceder. A la pregunta ¿es complicado?, si no estás acostumbrado a tocar estos equipos puede intimidar un poco pero, si se siguen las instrucciones del siguiente vídeo, el cual recomiendo visualizar un par de veces antes de ponerse manos a la obra, os puedo asegurar que es sencillísimo. Aunque impresione y de miedo tocar por dentro, todo está bien colocado y es relativamente sencillo ir desmontando el panel. Si lo haces en un lugar tranquilo y con paciencia verás que lo puedes realizar sin complicaciones alguna.

Se puede observar en el vídeo que sustituyen el disco duro original por otro del mismo tipo que encaja perfectamente en el sitio. En nuestro caso lo hemos cambiado por un SSD, que es más pequeño en tamaño, con su adaptador y el resultado a sido este:

image3

En el vídeo puede parecer que al poner las ventosas y tirar de ellas hay que hacer mucha fuerza. Nada más lejos de la realidad. iMac tumbado sobre la mesa de trabajo y, sin necesidad de sujetarlo, se hace un poco de fuerza hacia arriba de las ventosas y el panel se despega de los imanes que lo sujetan sin hacer esfuerzo alguno. Creedme que es así y, una vez suelto, te deja mucha tranquilidad.

Al final, dado que el adaptador del disco duro no tiene el tamaño adecuado he tenido que dejarlo suelto de la parte inferior, donde también lleva unos tetones que no he podido acoplar al adaptador. Los tetones de casa encajan sobre unos amortiguadores reductores de ruido para el disco duro mecánico que hemos quitado, pero no me ha preocupado en exceso porque el SSD, al no tener partes metálicas, no vibra y, por tanto, aún no siendo la mejor opción, se puede hacer sin mayor problema. El conjunto del disco duro con su adaptador, aún estando suelto de la parte inferior, se ha quedado bastante bien sujeto.

Instalar OSX

OS-X-El-Capitan

Sobre cómo instalar el sistema operativo en nuestro nuevo disco duro no trataremos en este artículo puesto que hay material más que suficiente en la red. Os puedo recomendar la búsqueda de YouTube “Instalar OSX desde cero”. Encontraréis infinidad de vídeos que explican cómo hacerlo. Sólo hay que decantarse por una versión de OSX e instalarlo. Además, con la velocidad del SSD instalado en esta ocasión, se realizará super rápido.

Conclusiones

La primera de todas es que ha sido todo mucho más sencillo de lo que me esperaba. Seguramente compraré otro adaptador de disco duro y volveré a abrir el equipo para sustituirlo. Ya no le tengo miedo a ello.

En segundo lugar, dada que era la primera vez que le metía mano dentro de un iMac, es destacar la calidad del montaje de estos equipos. Me ha sorprendido muchísimo ver muchos amortiguadores de vibraciones repartidos por todo el equipo, inclusive el disco duro viene montado sobre gomas anti vibratorias. Ahora comprendo porque estos equipos son muy silenciosos. Es, quizás, muy por encima de otras características, la que más valoro de estos iMacs, teniendo en cuenta que vengo de trabajar con PCs durante largos años y es muy difícil montar equipos con pocas emisiones de ruido.

Decir que no está de más, si es la primera vez que se va a abrir un iMac, prepararse el portátil, como he hecho yo junto a nuestro iMac para ir visualizando el vídeo con las explicaciones según vamos procediendo. Esto da más seguridad.

 

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Experto en Bases de Datos y desarrollo de Software en Microsoft Access y FileMaker. Bloguero por devoción, comparto mis conocimientos entre este magnífico blog y los míos personales dedicados a la programación, uno exclusivamente a Microsoft Access y Excel www.accessyexcel.com y el otro, www.docebit.com, más genérico.

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4 Comments

Jose Martínez Oct 31, 2015 at 15:04

Hola Angel. Estupendo tu artículo. Yo recientemente he realizado la misma actualización en mi iMac Mid 2011. En mi caso opté por la misma solución que explicas. Sustituir el disco principal. También por motivos de temperatura del equipo (últimamente notaba que se encendían más a menudo los ventiladores, y el disco que en principio era silencioso empezaba a hacer ruiditos). En resumen, también opté por quitar el disco original y poner un SSD en su lugar. El cable que te llegó de Macníficos es el más actual, el de la primera foto es el primero con sensor que sacaron, por lo que aunque pueda parece más feote es la última versión del mismo. Como adaptador yo utilicé este http://www.newertech.com/products/adaptadrive.php realmente estupendo muy bien acabado y encaja perfectamente. Tu solución de la brida apaña tb perfectamente el tema. Lo que no comentas es el tema de activar TRIM, que no viene activo por defecto en OS X para discos SSD de terceros. Primero es conveniente saber si el SSD que pones lo soporta. Y a diferencia de versiones anteriores de OS X en el que tenías que poner unos comandejos o usar alguna utilidad de terceros en OS X El Capitán es más fácil… basta con teclear en Terminal lo siguiente: sudo trimforce enable y después verificar de nuevo en Acerca de este Mac > Informe del Sistema > SATA / SATA Express y comprobar que está habilitado. El comando anterior habilita TRIM para TODOS los SSD presentes en el sistema, no siendo posible activarlo en uno y no en otro (por ejemplo en un Mac con dos SSDs). La tentación es pasar test de velocidad, etc. pero no lo recomiendo, es mejor verificar que se ha reconocido como un disco SATA III (6Gbps) y comprobar cómo las aplicaciones y demás vuelan!!!). Activando TRIM y con el Garbage Collector que llevará escrito el fw de la unidad SSD se mitiga en parte el “problema” de los SSDs, que tienen una vida útil determinada que va en directa proporción al número de escrituras que hagamos en él. Si es de calidad y hacemos un uso normal aunque sea intenso (vídeo, photoshop, aplicaciones, etc.) tenemos SSD (y Mac) para rato… pero conviene recordar que si ya hay que tener copia de seguridad normalmente en un disco mecánico, en un SSD más todavía. Si una región de la memoria que lo compone, bloque o página se estropea y no dió tiempo a que el disco lo indentificara y marcara, puede que corrompamos información de forma irrecuperable, por no hablar de que si se ha sido un poco “rácano” a la hora de comprar el SSD y no es de mucha calidad, es fácil que muera del todo de forma inesperada. De nuevo, copia! copia! copia!. Llevo años usando Mac ya desde los tiempos de los Motorola 68000 pasando por los PowerPC y luego Intel… y seguiré usándolos (por mi profesión uso también Linux y Windows) pero lo del sensor de temperatura inline para que tengas que pasar por caja… en fin. El original es un disco SATA II, ni siquiera SATA III… bien es verdad que el iMac 2011 en el momento de salir al mercado era SATA II, y que después de una actualización EFI se habilitaron los 6Gbps de la controladora, pero en fin. Sí, un disco Western Digital de calidad, pero especial con fw Apple para el tema del sensor. Menos mal que fabricantes como iFixit o OWC sacan soluciones para “puentear” estas cositas. Como evitaré que me ocurra en el futuro eché un vistazo a los nuevos iMac 21″ Retina… y atención que la memoria RAM en las versiones 21.5″ viene soldada!!! No puedes ampliar después… Sí es posible en los 27″ que es el objeto de mi futura compra… pero ojo con el Fusion Drive… el de 1TB lo han abaratado y la parte Flash es de 24GB!!! y en el de 2TB es de 128GB… ojo con estas cosas. Si pones Fusion Drive tendrás un slot mSATA o similar que haciendo ñapas se podrá ampliar pero si pones un disco convencional… la placa no tendrá esa ranura. Ojito… Vamos que nuestro vetusto y flamente iMac de Mid o Late 2011 es de los últimos que se puede abrir con unas ventosas para luego retirar el LCD. Los nuevos el cristal va pegado al LCD y el conjunto pegado con adhesivo a la carcasa de aluminio. Hay que retirar pegamentos… reponerlo después y asegurarte que lo haces bien para no pillarte luegos los dedos con la tapa del piano si se te viene encima la pantalla mal pegada… y rompe una pantalla Apple 5K, que verás la reparación.
Felicidades por tu artículo y saludos Macqueros.

    Angel Gil Oct 31, 2015 at 16:39

    De entre todos los comentarios que recibimos, este, ha sido el más completo y currado lo cual se agradece porque complementa infinitamente el articulo. Gracias por ello.
    Efectivamente, no pude la parte de software pero ha sido una gran ayuda tu comentario para ello. Tomo nota de alguna sugerencia que me parece interesante.

    Saludos.

José Martínez Nov 2, 2015 at 18:36

Me alegro Ángel de que te haya servido y gracias por tu comentario. Te adjunto un par de link por si tanto tú como tus lectores queréis ampliar información sobre SSDs y en especial sobre el comando TRIM (SATA). Ojo que se ha identificado algunos discos SSDs cuya implementación de TRIM es algo peculiar y puede conducir a corrupción de datos (segundo link que adjunto). La mayoría de los discos SSD de prestigio y sobre todo si son modernos no tienen problemas y TRIM aporta una reducción significativa de escrituras en el disco. Trabajando juntos, comandos TRIM enviados a la controladora del SSD y el GC (Garbage Collector) que irá escrito en el disco se garantiza una mayor vida útil de la unidad en la gran mayoría de los casos. Como habrás podido comprobar en el caso de tu iMac, no hay color entre un disco mecánico y uno SSD. Lo que me suelo encontrar entre colegas y compañeros es la extendida opinión de que un disco SSD nunca falla. Conviene siempre como comentábamos hacer copia y en nuevas tecnologías que avanzan rápido y sobre todo usando sistemas de ficheros que se diseñaron para discos mecánicos y no para unidades flash en su mayoría, tener corrupción de datos silenciosa puede significar tener una copia de seguridad con datos corruptos, así que hay que tener cuidado con los productos que se eligen y el uso que hacemos de ellos. La advertencia de Apple al activar TRIM en discos de terceros es precisamente para curarse en salud antes la imposibilidad de garantizar el comportamiento de tantos productos SSDs de tantos fabricantes. Otro día comentamos la calidad y arquitectura de los módulos NAND en nuestros discos SSD… SLC, MLC y TLC… que da para otra conversación. De nuevo gracias por tus comentarios. Un saludo.

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