Fanboys y Haters, esos términos que me duele tanto oír, supongo que se entiende en que consisten, pero os lo introduzco. Un Fanboy es una persona tan fiel a una marca, que no sólo alaba y sobrevalora todo producto que nos presente la compañía, si no que a su vez, ignora e incluso critica sin necesidad de fundamentos, a lo que no pertenece a su marca.

 Por otro lado, un Hater es simplemente una persona que se dedica a criticar y a odiar los productos de una marca, ya no por devoción a otra, si no por el simple hecho de que por algún motivo le molesta tal compañía y haga lo que haga, para un Hater será basura.
 Bien pues después de la introducción, os voy a contar un pequeño relato, ya que si de por sí, a mi me molesta bastante el rollo critico-devoción de muchos, he tenido la ocasión de conocer de primera mano estos pensamientos, tanto de uno, como del otro lado. En este post, y como en muchos otros, hablamos de Apple y Android.
 La historia comienza cuando, por diversos motivos, pongo en venta mi móvil Android, uno de los más potentes hasta la fecha, y comienzo a recibir por un lado y por otro, declaraciones absolutamente opuestas.
 Primero, unos amigos bastante Haters de Apple, me preguntan perplejos como puede ser que cambie ese móvil que tengo, con la posible idea de cambiar a iPhone. Entonces yo les explico los motivos, hablando del LAG de los Touchwiz de Samsung, la superior calidad de aplicaciones en iOS, que pretendía ganar algo de dinero con el cambio, y la razón más importante, que me apetecía y punto.
 Ellos solo veían la gran superioridad del hardware y la mayor libertad de Android, cosas que obviamente reconozco y me encantan de Android, porque yo valoro todo, no la marca, si no el producto.
 Por mucho que les explicara cosas como que un Galaxy S3 con 2gb de Ram y 4 núcleos de procesador, iba más lento por culpa de la capa gráfica de Samsung, que cualquier iPhone 4S, por ejemplo, ellos no rectificaban, así que como yo los conozco y los aprecio, pero sabía que no iban a ceder porque le tienen manía de la buena a Apple, pues dejé de intentar explicar las cosas. Todo esto, sin que ninguno de ellos hubieran probado alguno de los móviles de los que hablaban, simplemente haciendo uso de topicazos del tipo “Uuuh compro Apple porque es cool”. Así que nada, se quedaron las cosas igual que al principio de la larga conversación, y ninguno aprendimos nada.
 El otro lado de la historia, mucho más sencillo, y con poca discusión, viene cuando un comprador me hace una oferta bastante absurda, le pregunto el motivo de esa oferta, y me responde textualmente, No me vas a comparar Apple con Samsung que es patata. La oferta era un iPhone 4, y yo le tenía que dar un S3 y dinero.
 ¿Tanto cuesta valorar todas las posibilidades? Dará igual la marca, el logotipo, si te cae bien o mal el CEO de dicha compañía, o es que acaso nos van a pagar el sueldo por defender a muerte una, sin atender a razones ni buscar argumentos. Nunca lo entenderé.@nachocerrado 

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Nacho Cerrado

2 Comentarios

  1. Totalmente de acuerdo, no hay que mezclar la opinión que se tenga sobre una marca/compañía o su manera de proceder con sus productos en si. Yo me confieso fandroid pero no por ello dejo de criticar las deficiencias que tenga esta plataforma o de reconocer las virtudes que tenga la competencia. El problema está en los que llevan esto a extremo creando un ecosistema de crispación en el que muchos están ya a la defensiva y antes comentarios/estupideces que se leen por ahí acaban cometiendo el mismo error que odian/critican. Por que a diferencia de lo que defienden algunos, el problema no está en criticar o alabar, está en hacerlo de manera inconsciente y no fundamentada, cualquier critica bien construida y con fundamentos es positiva.

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